Las medidas cautelares inciden directamente en la libertad y en la capacidad de preparar una defensa eficaz, por lo que su discusión exige estrategia y conocimiento técnico.
El tribunal debe revisar antecedentes, necesidad, idoneidad y proporcionalidad de la medida solicitada por la fiscalía.
Una defensa bien articulada puede cuestionar supuestos fácticos, ofrecer alternativas menos intensas y proteger mejor los derechos del imputado.